VENEZUELA UN MARCO DE RECONSTRUCCIÓN BASADO EN NUESTRA CAPACIDAD DE RESILIENCIA Y NUEVAS OPORTUNIDADES

Enrique A. Abreu M.
Consultor ambiental.
Especialista en Ciencias Marinas, Petróleo y Agroecología

Uno de los aspectos más resaltantes de la evolución acelerada de la raza humana ha sido el de analizar y aprovechar cada instante, sea bueno o malo, para razonar y crecer. La directriz es que siempre existe algún aprendizaje que encausa hacia un progreso productivo.

Ese comportamiento humano orientado a la resiliencia, pero siempre buscando mejorar, afortunadamente no tiene freno y además ha sido de crecimiento exponencial. A manera de ejemplo, basta con evaluar los asombrosos cambios que hemos tenido en los últimos 200 años, donde pasamos de andar en lomo de caballos y carretas tiradas por ellos, a vehículos inteligentes que circulan casi que, en cualquier ambiente, sea tierra, aire o agua y hasta en el vacío del espacio exterior, sirviendo al hombre en la misión de crecer y avanzar cada día más y más.

Al infinito y más allá…

Un slogan infantil que fue concebido para los niños pero que se expande con la visión de que esos niños son las nuevas generaciones que pronto lo practicarán en un futuro tan cercano, que cada día se acelera más y más.

Es impresionante ver los avances exponenciales en las capacidades cognitivas que tiene cada nueva generación. Aquellos que nacimos al principio de la segunda mitad del siglo XX, nos quedamos perplejos con las nuevas prestaciones con que vienen equipados esos cerebros frescos, veloces y proactivos.

Es una oportunidad que no debemos desaprovechar, sobre todo cuando la IA intenta consolidarse y desplazar a los humanos, bien en forma de software, celulares, robots o cualquier equipo o tecnología que supla o mejore nuestra funcionalidad.

Y ahí está el dilema, no sabemos cuándo nos sobrepasará y, sobre todo, como lo hará, claro, siempre viviendo con el karma de aquellas viejas películas futuristas, donde éramos desplazados por la tecnología, hasta el punto de dominarnos y desplazarnos.

Nuestra sociedad actual requiere de una intensa revisión estructural orientada al equilibrio social y económico mundial, basados en elementos de sostenibilidad y circularidad con un fuerte componente ambiental.

Por otro lado, los procesos actuales de resiliencia deben ir acompañados de elementos que garanticen su consolidación y permanencia en un mundo donde la economía es uno de los pilares más importantes, y que, en la actualidad, necesitan ser alimentados con estrategias de circularidad que ayuden a reducir o eliminar elementos perturbadores de consideración y transformen desafíos y debilidades en oportunidades.

En la actualidad, las variables ambientales son ventanas que deben tenerse en consideración de primer orden, no como amenazas, sino más bien como oportunidades que, con el enfoque adecuado y soluciones innovadoras y bien estudiadas, se pueden transformar en beneficios económicos, de imagen y hasta de vía para nuevas oportunidades de expansión.

Y no solo son las variables ambientales del entorno, para garantizar el éxito, debe analizarse toda la cadena de valor, identificando y evaluando los eslabones más débiles de cada proceso, para poder diseñar las mejores salidas, en función de los indicadores de gestión. Un ejemplo conocido, son los ajustes que hacen las cadenas de comida rápida como McDonald’s, Wendy’s o Burger King en sus menús en función del país donde operan, como en México, por ejemplo, donde incorporan la salsa picante dentro de sus opciones.

Y hacia allá se debe orientar nuestra reconstrucción económica y social, buscando salidas inteligentes que incluyan el mayor número de actores de toda la sociedad. Un interesante ejemplo es la empresa china HUAWEI, donde sus empleados son “socios virtuales” que tienen participación en las ganancias anuales bajo el sistema ESOP (plan de propiedad de acciones para empleados), que bajo un régimen de trabajo intenso llamado 996, que implica entrar a las 9 am y salir a las 9 pm por 6 días a la semana, donde se obligan a ser altamente productivos y a la vez muy bien remunerados.

Siendo metafóricos, no es fácil flotar con tantos escombros, pero allí están las encrucijadas más retadoras, hay que sujetarse de los escombros que más floten, para poder conseguir las mejores opciones con la mejor visión, y eso solo se logra trabajando en equipo, con principios y valores sólidos y positivos, donde cada actor tenga oportunidades y asuma su compromiso.