Contribución de los criterios ESG en la salud mental del talento empresarial y el fortalecimiento operativo.

Lisbeth C. Bethelmy R.
Consultora en sostenibilidad
Dra. Comportamiento social, organizacional y ambiental

El evento sísmico del pasado 24 de junio del presente año nos dejó muchos aprendizajes, entre algunos relevantes en el ámbito organizacional la necesidad de estar organizados y robustecidos con estrategias sostenibles ya probadas dentro de las políticas de acción y planificación.

También nos dejó el desafío y la responsabilidad de atender las secuelas personales, sociales y organizacionales experimentadas, no sólo de las estructuras físicas impactadas, sino también de las estructuras humanas, la recuperación de la salud mental como un valor en sí mismo tanto en esta situación de desastre socionatural como en los escenarios de funcionamiento medianamente estables.

Los procesos psicológicos básicos para el buen funcionamiento y rendimiento de las personas, por ejemplo, la capacidad funcional de la atención, la concentración, la motivación, el sentido y significado del trabajo de los empleados deben ser tomadas en cuenta con estrategias que brinden el fortalecimiento de la salud mental del talento empresarial a todo nivel, en el corto, mediano y largo plazo y de esta manera garantizar operaciones robustas adaptadas a entornos y situaciones complejas.

La salud mental a la que nos hacemos referencia es entendida como marco de un estado de bienestar ampliado, un componente de la sostenibilidad que está relacionado con el funcionamiento óptimo de las capacidades mentales y comportamientos humanos en sus diferentes ámbitos de acción, y en especial en el entorno laboral y social.

Ante esta situación, las empresas y sus líderes pueden encontrar en los criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) una oportunidad para robustecer sus políticas estratégicas alineadas con la prevención de riesgos, la resiliencia, la calidad en su funcionamiento y la atención oportuna a las personas internas y externas a la organización.

Los beneficios de incorporar los criterios ESG en la estrategia operativa y de riesgos de la empresa ya están documentados ampliamente, no sólo para fortalecer la estructura de negocio sino también para blindar a la empresa con estrategias que fortalecen la resiliencia operativa ante los desafíos sociopolíticos y económicos locales y globales, así como también ante eventos y desastres socio naturales. En otras latitudes el implementar los criterios ESG ha ayudado a las empresas a establecer medidas sostenibles que han fortalecido sus operaciones y oportunidades en el mercado, ante sus clientes y en la dinámica socioeconómica en el que se desenvuelven (Zhang et al. 2024). En Venezuela, la adopción de los principios ESG pueden adaptarse a los desafíos actuales y convertirse en una oportunidad para las empresas locales.

Estudios recientes a nivel mundial han reportado que la incorporación de criterios ESG en la estrategia de la empresa también genera beneficios en la salud mental de los empleados. Efectivamente, en un estudio realizado en más de 33 países se documenta que la aplicación de los criterios ESG como estrategia de sostenibilidad está asociado con indicadores de mejora en la salud mental de las personas (Resto et al., 2026).

La salud mental en el ámbito de los marcos de sostenibilidad definidos por ESG puede considerarse también como el resultado de factores estructurales y un indicador del bienestar social de las personas dentro de las organizaciones. Desde esta perspectiva, la salud mental pone en la palestra la importancia humana de la trayectoria de la sostenibilidad como estrategia operativa de las empresas. Al final de cuentas, la organización la hacen las personas, sus capacidades y competencias, sus posibilidades y acciones estratégicas (Resto et al., 2026).

En términos de los ESG, los contextos en los que existe una gestión ambientalmente insostenible tiende a relacionarse con niveles altos de problemas de salud mental, mientras que los entornos con mayor eficiencia energética presentan perfiles más favorables. Las condiciones sociales surgen como un aspecto central en los patrones de salud mental. Por tanto, la incorporación del criterio social incide directamente en las oportunidades de mejora comunitaria, apoyo en red para encaminar emprendimientos que aumentan la calidad de vida de las personas y propiciar los derechos laborales. En este sentido, una mayor prevalencia de trastornos de salud mental tiende a coexistir con entornos caracterizados por la inseguridad económica, la inequidad social y el acceso desigual a los servicios básicos. A su vez, la aplicación de los criterios sociales y los programas de bienestar más inclusivos se asocian con una menor vulnerabilidad psicológica (Resto et al., 2026).

En el criterio de gobernanza está la clave (Resto et al. 2026). La calidad de la gobernanza es crucial para liderar y tomar las decisiones de los aspectos ambientales y sociales considerados para generar valor y salud a la empresa y a su talento. En la gobernanza se tiene también la oportunidad de decidir con ética y honestidad las acciones para evidenciar con indicadores la reducción de los riesgos reales y las prácticas inadecuadas de la empresa hacia sus stakeholders.

Como resultado, una organización con una sólida gobernanza basada en criterios ESG tienden a reportar mejor calidad en los perfiles de salud mental de las personas, una mayor estabilidad, rendimiento y capacidad de recuperación, especialmente en situaciones de cambios sociales, desafíos ambientales y desastres socionaturales. La implementación de los ESG como política estratégica de las empresas contribuye a un aumento de la percepción positiva, incremento del significado del trabajo y del bienestar asociado de las personas que la integran (Choi et al., 2024).

El aprendizaje que podemos asumir, el reto que tenemos por delante y la oportunidad que se abre es incluir la salud mental y el buen funcionamiento de las capacidades humanas en el centro del modelo ESG de las empresas, el reto es crear una visión de la sostenibilidad más centrada en el ser humano, trabajar desde la cultura organizacional hacia la sostenibilidad para garantizar la madurez y la resiliencia de los agentes activos del tejido operativo de las organizaciones.

Referencias:

-Choi, W.-S.; Wang, W.; Kim, H.J.; Lee, J.; Kang, S.-W. (2024). Unraveling the Link between Perceived ESG and Psychological Well-Being: The Moderated Mediating Roles of Job Meaningfulness and Pay Satisfaction. Behav. Sci. 14, 606. https:// doi.org/10.3390/bs14070606

-Resta E, Logroscino G, Peter P, Costanti ello A and Leogrande A (2026) Mental health within ESG frameworks: a narrative and descriptive cross-national analysis. Front. Public Health 14:1741833. doi: 10.3389/fpubh.2026.174183

-Zhang,W.;Wei,Z.;Ge,L.; Zhang,Y.; Xu,G. (2025). HowDoesESG Performance Matter for Corporate Sustainability Performance? Evidence from China. Sustainability 17, 1684. https://doi.org/10.3390/ su17041684